Todo el mundo sabe que las “almas” nobles van al Cielo, las “almas” no tan nobles, con pecados o no creyentes van directamente al Infierno y se convierten en “condenados”.
No tanta gente conoce el Purgatorio, lugar al que van las “almas” que han cometido algún pecado en vida y están ahí para limpiar su alma y ascender al cielo.
Pero de estos tres sitios conocidos por tanta gente, voy a hablar de uno en especial, El Infierno, pero daré mi propia versión.
Los “condenados” que, en lugar de ascender al cielo, descienden al infierno, piensan que su existencia ahí será un verdadero sufrimiento, dicho de otra manera, “sufrirán un verdadero infierno”. Pero, en mi versión de este lugar, este sufrimiento no será tan malo.
No negaré que los castigos que te impone Satanás no sean malos, pues lo son, pero a quien le importa un poco de dolor y calor cuando estás en el lugar, para mi, ideal.
Según lo que todo el mundo dice y sabe al cielo solo vas cuando eres verdaderamente noble y mi pregunta es ¿Quién es enteramente noble? Según esta versión, el cielo debe de estar vacío y el purgatorio y el infierno llenos, pues ¿Quién no ha cometido alguna vez un pecado?, por pequeño que fuera.
Por eso opino que, con todo, donde mejor se está es en el infierno pues es donde más “almas” debe de haber.
Entonces ¿Para qué ir al cielo?, ¿Merece la pena toda una vida perfecta para luego estar en el cielo con cuatro “almas” más, haciendo siempre lo mismo, por toda la eternidad? No, en el infierno, en cambio, puedes hacer en vida lo que te de la gana y luego en el infierno trabajar duro y achicharrarte pero viendo que todas las “almas” de tus amigos hacen lo mismo y sin la necesidad de tener que hacerlo todo perfecto sin cometer ni un pecado.
Creo que llegará un día en que el infierno está tan abarrotado que no haya el suficiente espacio para todos los castigos y entonces los “condenados” empezarán a disfrutar de su estancia en este cálido lugar y harán sus propias fiestas sin la necesidad de tener que estar en el cielo o en el paraíso. En el cielo, por el contrario, llegará un momento en que las pocas “almas” se aburran y empiecen a enfadarse y a cansarse y se revelen contra Dios y San Pedro para que las dejen bajar al infierno a divertirse con todos los “condenados” que se lo estarán pasando, con perdón, de puta madre, Por eso dejarán el cielo aún más vacío que antes y con el infierno cada vez más lleno.
Esto es lo que opino del cielo y del infierno.
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2 comentarios:
Nada a Eduardo no le gusto mucho tu relato pero a mi si no se a mi tambien me gusta asi esque como dices tu el infierno parece dibertido en cambio el cielo siempre todo bien sin errores que amargura seria eso .
En conclusión que me gusta y si a ti te gusta da igual si a Eduardo le gusta o no .
Davicin estás equivocado. Conozco bien a Eduardo y sé que le gustó.
A mí, lo que no me gusta es el infierno o, para ser más precisos, en lo que se acabará conviertiendo el infierno: una abarrotada discoteca.
Creo que ni la posibilidad de pecar puede hacer atractivo un lugar así. Menos mal que como soy noble iré al cielo.
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