Lo sabía, esta semana me ha salido fatal. Seguro que soy yo la nominada. Lo peor es que voy a arrastrar a mi pareja. Seguro que soy nominada y el público no me va a salvar otra vez pues ya me han ayudado infinitas veces. Esta es, definitivamente, mi última semana en FAMA ¡a bailar!
¿A quién nominamos? Seguro que una de las nominadas va a ser Paula porque se ha equivocado en algunos pasos y ella lo sabe. Mira cómo me mira. Casi suplicándome que no la nominemos.
Uno de los miembros del jurado me está mirando, lo sabía, la nominada voy a ser yo. No me va a servir de nada que los mire suplicante. El resto de mis compañeros lo han hecho genial y no los van a nominar y yo me he equivocado. Sí, esta es mi última semana en el programa.
Que pena me da. No podemos nominarla, es una de las principiantes. Lleva aquí desde el principio del programa. Aunque todos los demás lo han hecho bastante bien y también sería injusto nominarlos. No sé que podemos hacer.
Pobre Paula, ya saben que la van a nominar. Cómo mira al jurado, Como si estuviera suplicándoles. Y al jurado le está costando mucho tomar una decisión, basta con mirarles las caras. Suerte que esta semana yo soy inmune y me libro de las nominaciones. Pero me da lástima por Paula.
El jurado ya ha tomado una decisión. Nos están mirando a todos fijamente y están a punto de decir el resultado. Que haya ocurrido un milagro y no me hayan nominado a mi, por favor.
Está bien, creo que hemos hecho lo correcto. Hemos nominado a Paula pero el público es el último en decidir. Vamos a anunciar nuestro veredicto. Pobrecita, espero que no se lo tome muy mal y mañana se esfuerce para no ser expulsada.
Lo sabía, la nominada es Paula. El jurado lo acaba de anunciar. Sigo abrazándola y la pobre no para de llorar. No creo que podamos consolarla.
Lo sabía, soy yo. Lo peor es que arrastro a mi pareja a las nominaciones. Todos me están abrazando y están haciendo que me sienta un poco mejor.
Mañana se sabrá el veredicto del público y quién es el expulsado. Me da mucha lástima por Paula, pero teníamos que nominarla, FAMA ¡a bailar! Es así.
viernes, 30 de mayo de 2008
lunes, 19 de mayo de 2008
Que pasaría si...
Era imposible, lo que intentaba estudiar y memorizar se me iba de la mente a los dos segundos. Y al día siguiente tenía el examen final, el más importante de todo el curso.
Seguía estudiando pero nada…no me entraba nada en la cabeza. Al día siguiente me presentaría al examen y lo suspendería, tendría que ir con la asignatura a septiembre.
Esa noche fue horrible. En mis sueños siempre aparecía la misma hoja de examen con un cero rojo arriba de todo.
Por fin dieron las ocho y me levanté para ir a clase.
A pesar de que había salido de mi casa con tiempo de sobra, llegué a clase 10 minutos tarde. La profesora me miró con unos ojos que helaban la sangre y con un tono en el que se notaba toda su rabia, me dijo:
-Llegas tarde, creo que no debería hacerte el examen.
Pero no dijo solo eso, a pesar de que no estaba moviendo los labios, oí en mi cabeza su voz, como si pudiera leer sus pensamientos: “Esta chica siempre me ha caído como el culo. Me alegro que sea tan mala en mi asignatura, me encanta cuando tengo que ponerle un cero”.
Me quedé como congelada en la puerta. ¿Qué acababa de pasar?, ¿Eso que había oído eran los pensamientos de esa bruja? No, no podía ser. Seguro que había sido una imaginación.
La profesora seguía mirándome y yo la miraba a ella:
-¿Qué te pasa?-dijo-, ¿Vas a estar ahí quieta todo el día o qué?
“Esto es una pérdida de tiempo, ¿para que le hago el examen si se que lo va a suspender? ¿Y por que me mira con esa cara de alucinada?”
No, no podía ser una alucinación porque me había vuelto a pasar.
¡Podía oír los pensamientos de mi profesora!
Enseguida entré en clase y me senté en primera fila. Otro pensamiento me vino a la mente: “Esta niña es muy rara, ¿Por qué se sienta en primera fila?”
Me entregó la hoja del examen y yo le di las gracias con una sonrisa: “Sí, es tonta perdida. ¿A qué viene esa estúpida sonrisa en su estúpida cara?”
Parecía desconcertada y yo me reí aún más.
Miré el examen y luego la miré a ella.
Sus pensamientos acudieron de nuevo a mi mente y en ellos venía la respuesta a todas las preguntas del examen. Ella no lo sabía pero, indirectamente, me estaba diciendo todo lo que yo necesitaba saber para aprobar.
Empecé a escribir, los pensamientos de la profesora que seguían acudiendo a mi mente, mostraban su perplejidad por todo lo que estaba escribiendo.
La profesora no paraba de mirarme pensando que le debía de estar poniendo cualquier otra cosa que no tuviera que ver con el examen.
Por fin acabé el examen y, sin necesidad de repasarlo, se lo entregué a aquella vieja bruja. Me arrebató el examen de las manos y empezó a corregirlo.
Su cara pasó del asombro a la perplejidad absoluta.
Me miró a le cara extrañada, como pidiéndome una explicación y yo, aguantándome la risa, le dije:
-Es que he estudiado mucho para este examen.
La profesora se agachó sobre el examen y, asombrosamente, me puso un diez.
-Espero que no bajes el ritmo de estudio.
Desde ese día saco las mejores notas de la clase pero solo en esa asignatura pues es a la única profesora a la que le puedo leer los pensamientos.
Seguía estudiando pero nada…no me entraba nada en la cabeza. Al día siguiente me presentaría al examen y lo suspendería, tendría que ir con la asignatura a septiembre.
Esa noche fue horrible. En mis sueños siempre aparecía la misma hoja de examen con un cero rojo arriba de todo.
Por fin dieron las ocho y me levanté para ir a clase.
A pesar de que había salido de mi casa con tiempo de sobra, llegué a clase 10 minutos tarde. La profesora me miró con unos ojos que helaban la sangre y con un tono en el que se notaba toda su rabia, me dijo:
-Llegas tarde, creo que no debería hacerte el examen.
Pero no dijo solo eso, a pesar de que no estaba moviendo los labios, oí en mi cabeza su voz, como si pudiera leer sus pensamientos: “Esta chica siempre me ha caído como el culo. Me alegro que sea tan mala en mi asignatura, me encanta cuando tengo que ponerle un cero”.
Me quedé como congelada en la puerta. ¿Qué acababa de pasar?, ¿Eso que había oído eran los pensamientos de esa bruja? No, no podía ser. Seguro que había sido una imaginación.
La profesora seguía mirándome y yo la miraba a ella:
-¿Qué te pasa?-dijo-, ¿Vas a estar ahí quieta todo el día o qué?
“Esto es una pérdida de tiempo, ¿para que le hago el examen si se que lo va a suspender? ¿Y por que me mira con esa cara de alucinada?”
No, no podía ser una alucinación porque me había vuelto a pasar.
¡Podía oír los pensamientos de mi profesora!
Enseguida entré en clase y me senté en primera fila. Otro pensamiento me vino a la mente: “Esta niña es muy rara, ¿Por qué se sienta en primera fila?”
Me entregó la hoja del examen y yo le di las gracias con una sonrisa: “Sí, es tonta perdida. ¿A qué viene esa estúpida sonrisa en su estúpida cara?”
Parecía desconcertada y yo me reí aún más.
Miré el examen y luego la miré a ella.
Sus pensamientos acudieron de nuevo a mi mente y en ellos venía la respuesta a todas las preguntas del examen. Ella no lo sabía pero, indirectamente, me estaba diciendo todo lo que yo necesitaba saber para aprobar.
Empecé a escribir, los pensamientos de la profesora que seguían acudiendo a mi mente, mostraban su perplejidad por todo lo que estaba escribiendo.
La profesora no paraba de mirarme pensando que le debía de estar poniendo cualquier otra cosa que no tuviera que ver con el examen.
Por fin acabé el examen y, sin necesidad de repasarlo, se lo entregué a aquella vieja bruja. Me arrebató el examen de las manos y empezó a corregirlo.
Su cara pasó del asombro a la perplejidad absoluta.
Me miró a le cara extrañada, como pidiéndome una explicación y yo, aguantándome la risa, le dije:
-Es que he estudiado mucho para este examen.
La profesora se agachó sobre el examen y, asombrosamente, me puso un diez.
-Espero que no bajes el ritmo de estudio.
Desde ese día saco las mejores notas de la clase pero solo en esa asignatura pues es a la única profesora a la que le puedo leer los pensamientos.
viernes, 9 de mayo de 2008
La final de FAMA ¡a bailar!
El concurso de baile: FAMA ¡a bailar!, llega a su fin. Este Lunes día 28 de Abril se sabrá quien es el ganador de este reallity-show que ha revolucionado al público Español.
Por ahora solo hay una pareja en la final: Lorena y Juan Carlos, que han sido elegidos entre sus compañeros, por los jueces del programa. El Domingo se decidirá quién más se merece ese puesto en la final. Hoy, día 25, habrá una nueva expulsión. Nadie sabe lo que va a pasar pues, después de la expulsión de Alex y Sonia, el pasado Miércoles, puede ocurrir cualquier cosa en esta escuela de bailarines.
Solo quedan siete parejas en la escuela, pero el público tiene muy claro a quienes quieren salvar para que ganen y la cosa está entre: Vicky, Quique, Lorena y Hugo.
Aunque, como decía el otro día una de las concursantes: “No va a ganar el mejor bailarín, sino el que más le guste al público y no solo por como baile”.
Después de la expulsión de Alex, uno de los que, en mi opinión, se merecía estar en la final, ha quedado clara esta afirmación de que no ganará el mejor bailarín, sino el que más “morbo” le de al público.
Lo único que se puede hacer ahora es esperar hasta el Domingo o el Lunes y seguir votando sin descanso por nuestros favoritos.
La final de FAMA ¡a bailar! Se acerca… y solo uno podrá ganar.
Por ahora solo hay una pareja en la final: Lorena y Juan Carlos, que han sido elegidos entre sus compañeros, por los jueces del programa. El Domingo se decidirá quién más se merece ese puesto en la final. Hoy, día 25, habrá una nueva expulsión. Nadie sabe lo que va a pasar pues, después de la expulsión de Alex y Sonia, el pasado Miércoles, puede ocurrir cualquier cosa en esta escuela de bailarines.
Solo quedan siete parejas en la escuela, pero el público tiene muy claro a quienes quieren salvar para que ganen y la cosa está entre: Vicky, Quique, Lorena y Hugo.
Aunque, como decía el otro día una de las concursantes: “No va a ganar el mejor bailarín, sino el que más le guste al público y no solo por como baile”.
Después de la expulsión de Alex, uno de los que, en mi opinión, se merecía estar en la final, ha quedado clara esta afirmación de que no ganará el mejor bailarín, sino el que más “morbo” le de al público.
Lo único que se puede hacer ahora es esperar hasta el Domingo o el Lunes y seguir votando sin descanso por nuestros favoritos.
La final de FAMA ¡a bailar! Se acerca… y solo uno podrá ganar.
Monólogo interior
Que coñazo, ya es Lunes. Después de un fin de semana tan agitado y largo, comienza de nuevo la semana, con su insoportable lunes. Volviendo a dar clase después de dos días de tranquilidad. Bueno no, tranquilidad no, porque ha sido un fin de semana de lo más agitado. Aún sigo sin entender porqué nos enfadamos todos el Sábado, con lo bien que estábamos en el cine. Sigo pensando que fue culpa de Simón, que empezó a meter cizaña.
Lunes…es imposible que ya haya pasado una semana desde que hablé con él. Una semana… ¡PARECE UN MES!
¿Por qué no aprovecharía más el fin de semana? Ahora tengo que esperar otros cinco días para el siguiente.
Voy a tener que pasarme la semana estudiando para el dichoso examen de Sociales. No sé para qué, si voy a suspender aunque me esfuerce.
Y esta semana también tenemos el examen de Educación Física, ¡Que coñazo!
Y como no, tengo que acabar el trabajo de Sociales y empezar el de Cultura. Definitivamente, esta semana no promete mucho.
Aún encima sigo medio enfadada por lo del Sábado…
¡Por fin! Solo quedan tres minutos para el recreo. Tengo que aprovechar estos quince minutos de tranquilidad entre clase y clase. Al fin y al cabo, no todo es tan malo como parece.
Lunes…es imposible que ya haya pasado una semana desde que hablé con él. Una semana… ¡PARECE UN MES!
¿Por qué no aprovecharía más el fin de semana? Ahora tengo que esperar otros cinco días para el siguiente.
Voy a tener que pasarme la semana estudiando para el dichoso examen de Sociales. No sé para qué, si voy a suspender aunque me esfuerce.
Y esta semana también tenemos el examen de Educación Física, ¡Que coñazo!
Y como no, tengo que acabar el trabajo de Sociales y empezar el de Cultura. Definitivamente, esta semana no promete mucho.
Aún encima sigo medio enfadada por lo del Sábado…
¡Por fin! Solo quedan tres minutos para el recreo. Tengo que aprovechar estos quince minutos de tranquilidad entre clase y clase. Al fin y al cabo, no todo es tan malo como parece.
miércoles, 23 de abril de 2008
Diálogo
Hollín estaba en la plaza, jugando con el fuego como era su costumbre, cuando apareció la mujer más cotilla del pueblo, que vivía dos casas más abajo que Hollín. Hacía tiempo que la mujer le quería echar una buena bronca a Hollín y ahora no iba a perder la oportunidad de echarle una reprimenda.
-¡Oye, tú, niño!- dijo la señora- ¡Ven aquí!
-¿Qué desea, señora?- preguntó Hollín, sorprendido- ¿Desea que le haga algún truco con el fuego?, ¿O prefiere que le lleve la bolsa de la compra?- añadió al ver la bolsa que la señora llevaba en la mano.
-No, no es eso. Quiero que me expliques porqué no estas en el colegio.
-Porque el colegio no me gusta- respondió el chiquillo más sorprendido aún.
-Pero aunque no te guste tienes que ir, o acabarás convertido en un tragafuegos de poca monta.
-¿Y qué hay de malo en eso? Es mi vida, no la suya, y yo decido en ella.
-¿Quieres que hable con tu madre y le diga que haces en lugar de ir al colegio?
-No.
-Pues vete ahora mismo a clase o se o diré a tu madre. ¿Entendido?
Hollín miró a la señora con profundo odio. La mujer lo miró a él a su vez y repitió la pregunta:
-¿Tienes cera en los oídos o que?, ¿Quieres que se lo diga a tu madre?- Hollín negó con la cabeza.- Pues vete ahora mismo a clase. Y que no vuelva a verte por aquí en horario escolar o, créeme que tu madre se enterará de lo que haces para suspender todo.
-Sí…señora.
-Y abandona a ese bicho salvaje que tienes como mascota.
-Esta bien- contestó Hollín apretando los puños.
La señora le dirigió una falsa sonrisa y, a continuación, se dio media vuelta para irse, dejando a Hollín allí plantado con su adorado hurón encaramado a su hombro.
-¡Oye, tú, niño!- dijo la señora- ¡Ven aquí!
-¿Qué desea, señora?- preguntó Hollín, sorprendido- ¿Desea que le haga algún truco con el fuego?, ¿O prefiere que le lleve la bolsa de la compra?- añadió al ver la bolsa que la señora llevaba en la mano.
-No, no es eso. Quiero que me expliques porqué no estas en el colegio.
-Porque el colegio no me gusta- respondió el chiquillo más sorprendido aún.
-Pero aunque no te guste tienes que ir, o acabarás convertido en un tragafuegos de poca monta.
-¿Y qué hay de malo en eso? Es mi vida, no la suya, y yo decido en ella.
-¿Quieres que hable con tu madre y le diga que haces en lugar de ir al colegio?
-No.
-Pues vete ahora mismo a clase o se o diré a tu madre. ¿Entendido?
Hollín miró a la señora con profundo odio. La mujer lo miró a él a su vez y repitió la pregunta:
-¿Tienes cera en los oídos o que?, ¿Quieres que se lo diga a tu madre?- Hollín negó con la cabeza.- Pues vete ahora mismo a clase. Y que no vuelva a verte por aquí en horario escolar o, créeme que tu madre se enterará de lo que haces para suspender todo.
-Sí…señora.
-Y abandona a ese bicho salvaje que tienes como mascota.
-Esta bien- contestó Hollín apretando los puños.
La señora le dirigió una falsa sonrisa y, a continuación, se dio media vuelta para irse, dejando a Hollín allí plantado con su adorado hurón encaramado a su hombro.
lunes, 14 de abril de 2008
Descripción de un personaje
Hollín era un niño de lo más normal o, al menos, a primera vista lo parecía.
No era ni alto, ni bajo; ni gordo, ni delgado. Tenía el pelo negro como el hollín, de ahí su mote, pues Hollín no era su nombre verdadero aunque como si lo fuera porque nadie, ni su madre, se acordaba de cómo se llamaba aquel chiquillo en realidad.
Sus ojos también eran negros y su piel muy oscura.
Vivía con su madre en un pequeño pueblo donde todos se conocían entre ellos, su padre había muerto cuando Hollín contaba con tan solo cuatro años.
Su casa estaba bastante vieja y sucia porque ni Hollín ni su madre tenían tiempo y dinero para arreglarla.
Su hobbie favorito era jugar con el fuego. Jugaba con él sin quemarse, pasándolo entre sus manos, su cuerpo y su boca…
Sus notas no eran muy buenas porque nunca iba al colegio, siempre faltaba para irse a la plaza del pueblo a jugar con el fuego. La gente que pasaba se le quedaba mirando e, incluso, el ocasiones le lanzaban algunas monedas que Hollín recogía rápidamente. Con ellas, se compraba caramelos y chicles pues era muy goloso y era un vicio que no se podía permitir muy a menudo por la delicada situación económica de su madre.
A veces salía a hurtadillas de su casa por la noche y se iba a un bosque cercano a su casa. Lo único que hacía allí era tumbarse entre dos árboles, mirar las estrellas y pensar, sobre todo pensar.
La noche era su momento más feliz del día, más incluso que cuando jugaba con el fuego.
Hacía varios años, en una de sus salidas nocturnas, había encontrado un hurón hembra y desde aquel momento lo había adoptado como mascota. No le costaba mucho mantenerlo pues el hurón sabía cazar y buscarse su propia comida.
No era ni alto, ni bajo; ni gordo, ni delgado. Tenía el pelo negro como el hollín, de ahí su mote, pues Hollín no era su nombre verdadero aunque como si lo fuera porque nadie, ni su madre, se acordaba de cómo se llamaba aquel chiquillo en realidad.
Sus ojos también eran negros y su piel muy oscura.
Vivía con su madre en un pequeño pueblo donde todos se conocían entre ellos, su padre había muerto cuando Hollín contaba con tan solo cuatro años.
Su casa estaba bastante vieja y sucia porque ni Hollín ni su madre tenían tiempo y dinero para arreglarla.
Su hobbie favorito era jugar con el fuego. Jugaba con él sin quemarse, pasándolo entre sus manos, su cuerpo y su boca…
Sus notas no eran muy buenas porque nunca iba al colegio, siempre faltaba para irse a la plaza del pueblo a jugar con el fuego. La gente que pasaba se le quedaba mirando e, incluso, el ocasiones le lanzaban algunas monedas que Hollín recogía rápidamente. Con ellas, se compraba caramelos y chicles pues era muy goloso y era un vicio que no se podía permitir muy a menudo por la delicada situación económica de su madre.
A veces salía a hurtadillas de su casa por la noche y se iba a un bosque cercano a su casa. Lo único que hacía allí era tumbarse entre dos árboles, mirar las estrellas y pensar, sobre todo pensar.
La noche era su momento más feliz del día, más incluso que cuando jugaba con el fuego.
Hacía varios años, en una de sus salidas nocturnas, había encontrado un hurón hembra y desde aquel momento lo había adoptado como mascota. No le costaba mucho mantenerlo pues el hurón sabía cazar y buscarse su propia comida.
miércoles, 2 de abril de 2008
Si mis párpados labios fueran (Si pudiera besar con la mirada)
Miré hacia mi derecha y lo vi ahí sentado, con la mirada perdida.
Se dio cuenta y miró hacia mi, sonriendo, pero enseguida se puso a charlar con su hermana.
Yo no podía apartar mi mirada de sus ojos y de sus labios y quise que mi mirada fuese como una boca que los besase suavemente. Debí de conseguirlo y él lo notó porque giró la cabeza hacia mí, y en sus ojos se notaba su sorpresa.
Sentí que me besaban y, al instante, supe que él también podía besar con la mirada y me acababa de devolver aquellos besos.
Se dio cuenta y miró hacia mi, sonriendo, pero enseguida se puso a charlar con su hermana.
Yo no podía apartar mi mirada de sus ojos y de sus labios y quise que mi mirada fuese como una boca que los besase suavemente. Debí de conseguirlo y él lo notó porque giró la cabeza hacia mí, y en sus ojos se notaba su sorpresa.
Sentí que me besaban y, al instante, supe que él también podía besar con la mirada y me acababa de devolver aquellos besos.
La ortografía
Creo que la ortografía que tenemos debería cambiarse para que no fuera tan compleja y no se cometieran tantas faltas al escribir.
Por ejemplo, si la “b” o la “v”, una de las dos se suprimiera, la gente, cometería menos faltas y el significado de lo que se está diciendo, en el caso de palabras como “vaca”, “baca” o “tubo”, “tuvo”, se entendería mediante el significado del resto de la frase, sin la necesidad de ponerlo con “b” o con “v”.
Más de lo mismo respecto a la “c”, “z”, “q” y “k”, pues no entiendo la necesidad de poner “ce”, “ci” y no poder poner “ze”, “zi” o “que”, “qui” y no poder poner “ce”, “ci” o “ke”, “ki”.
Con la “h”, lo mismo, vale que entiendo que se use en palabras como Hitler, donde es sonora pero como en la mayoría de las palabras es muda, no entiendo la necesidad de ponerla.
Así podría estar horas poniendo letras que se podrían suprimir o cambiar por otras.
También es verdad que, aparte de estas ventajas, para muchos, para otros pocos sería un inconveniente ya que ahora estas normas ortográficas las conoce muchísima gente.
Por otra parte, para muchos estudiantes es un verdadero rollo (en el caso de Galicia) estudiar gallego con unas normas ortográficas y español o castellano con otras pues así también se cometen muchas faltas al confundir palabras de una lengua a otra.
Por ejemplo, si la “b” o la “v”, una de las dos se suprimiera, la gente, cometería menos faltas y el significado de lo que se está diciendo, en el caso de palabras como “vaca”, “baca” o “tubo”, “tuvo”, se entendería mediante el significado del resto de la frase, sin la necesidad de ponerlo con “b” o con “v”.
Más de lo mismo respecto a la “c”, “z”, “q” y “k”, pues no entiendo la necesidad de poner “ce”, “ci” y no poder poner “ze”, “zi” o “que”, “qui” y no poder poner “ce”, “ci” o “ke”, “ki”.
Con la “h”, lo mismo, vale que entiendo que se use en palabras como Hitler, donde es sonora pero como en la mayoría de las palabras es muda, no entiendo la necesidad de ponerla.
Así podría estar horas poniendo letras que se podrían suprimir o cambiar por otras.
También es verdad que, aparte de estas ventajas, para muchos, para otros pocos sería un inconveniente ya que ahora estas normas ortográficas las conoce muchísima gente.
Por otra parte, para muchos estudiantes es un verdadero rollo (en el caso de Galicia) estudiar gallego con unas normas ortográficas y español o castellano con otras pues así también se cometen muchas faltas al confundir palabras de una lengua a otra.
El mounstruo del Lago Ness
Siempre he pensado que yo era especial, que era diferente. Los animales que hay a mi alrededor son diferentes a mi pero iguales entre ellos. No sé si habrá más de mi especie pero, si los hay, yo nunca los he visto.
Recuerdo que desde que era pequeño ya sentía que yo era distinto.
No sé nada sobre mi, no se lo que soy ni sé si tengo padres pues, como ya he dicho no se si hay más de mi especie.
Lo que sí que sé es que, desde que nací he vivido aquí, en este lugar, rodeado de agua y de algas. A veces salgo a la superficie del agua y veo más animales, que también son diferentes a mi. Cuando me ven empiezan a hacer sonidos muy raros que parecen que les salen de la boca, pero no son la clase de gruñidos que hago yo, pues parece que todos los sonidos son diferentes al anterior. Además gruñen muy alto y a mi me molesta tanto que tengo que meterme de nuevo en el agua.
Un par de veces he visto como quitaban unos objetos muy raros de entre sus extrañas pieles y, poniéndoselo en los ojos, apretaban un extraño botón y, al momento, salía de ese objeto una luz que me cegaba, lo que también hacia que yo volviera a las oscuras profundidades, muy asustado.
Cuando si que puedo salir tranquilamente a la superficie es cuando el cielo se pone oscuro pues es cuando todos esos animales desaparecen, aunque en el agua todo siegue como cuando hay luz.
Con el tiempo he descubierto que el lugar donde vivo, rodeado de agua y algas, es una especie de lago pues hay en zonas donde no puedo avanzar más allá, como haría si estuviera en mar abierto.
Los extraños animales con los que convivo en el lago me han puesto una especie de nombre para poder llamarme de alguna manera cuando hablen entre ellos.
Ese nombre que me han puesto es: Ness.
Recuerdo que desde que era pequeño ya sentía que yo era distinto.
No sé nada sobre mi, no se lo que soy ni sé si tengo padres pues, como ya he dicho no se si hay más de mi especie.
Lo que sí que sé es que, desde que nací he vivido aquí, en este lugar, rodeado de agua y de algas. A veces salgo a la superficie del agua y veo más animales, que también son diferentes a mi. Cuando me ven empiezan a hacer sonidos muy raros que parecen que les salen de la boca, pero no son la clase de gruñidos que hago yo, pues parece que todos los sonidos son diferentes al anterior. Además gruñen muy alto y a mi me molesta tanto que tengo que meterme de nuevo en el agua.
Un par de veces he visto como quitaban unos objetos muy raros de entre sus extrañas pieles y, poniéndoselo en los ojos, apretaban un extraño botón y, al momento, salía de ese objeto una luz que me cegaba, lo que también hacia que yo volviera a las oscuras profundidades, muy asustado.
Cuando si que puedo salir tranquilamente a la superficie es cuando el cielo se pone oscuro pues es cuando todos esos animales desaparecen, aunque en el agua todo siegue como cuando hay luz.
Con el tiempo he descubierto que el lugar donde vivo, rodeado de agua y algas, es una especie de lago pues hay en zonas donde no puedo avanzar más allá, como haría si estuviera en mar abierto.
Los extraños animales con los que convivo en el lago me han puesto una especie de nombre para poder llamarme de alguna manera cuando hablen entre ellos.
Ese nombre que me han puesto es: Ness.
viernes, 29 de febrero de 2008
La princesa, el dragón y el caballero.
Érase una vez una princesa muy bella que vivía en un lejano castillo.
En otros tiempos ese había sido el castillo más espléndido que había existido. Pero ahora estaba en ruinas y la única habitante del castillo era la bella princesa.
En aquella época los dragones eran muy escasos por lo que su piel era muy codiciada para hacer armas y armaduras, por eso los dragones costaban una fortuna.
La princesa que quería reconstruir su reino, había logrado secuestrar a un precioso dragón que pertenecía a un caballero exiliado.
El dragón estaba en las mazmorras del castillo y era una criatura formidable. Todas las noches, la princesa oía al dragón quejarse porque echaba de menos a su antiguo amo, el caballero, pero la bella princesa había aprendido a vivir con aquellos insoportables quejidos y ya apenas le molestaban por las noches.
Mientras tanto, cerca de allí, el caballero también extrañaba a su dragón y planeaba atacar el castillo para recuperar a su mascota.
Un día decidió pasar a la acción y atacó el castillo. La princesa no opuso resistencia pues sabía desde el principio que ella no era rival para un caballero y su dragón.
El caballero la mató y, a continuación, bajó a las mazmorras a rescatar a su querida mascota.
Desde aquel día el dragón y el caballero viven felices en el castillo que, gracias a los tesoros que el dragón tenía escondidos, ya no está en ruinas. Ahora el caballero es el rey de ese pueblo y su escudo de armas es un dragón con las alas extendidas, en señal de libertad, surcando el cielo.
En otros tiempos ese había sido el castillo más espléndido que había existido. Pero ahora estaba en ruinas y la única habitante del castillo era la bella princesa.
En aquella época los dragones eran muy escasos por lo que su piel era muy codiciada para hacer armas y armaduras, por eso los dragones costaban una fortuna.
La princesa que quería reconstruir su reino, había logrado secuestrar a un precioso dragón que pertenecía a un caballero exiliado.
El dragón estaba en las mazmorras del castillo y era una criatura formidable. Todas las noches, la princesa oía al dragón quejarse porque echaba de menos a su antiguo amo, el caballero, pero la bella princesa había aprendido a vivir con aquellos insoportables quejidos y ya apenas le molestaban por las noches.
Mientras tanto, cerca de allí, el caballero también extrañaba a su dragón y planeaba atacar el castillo para recuperar a su mascota.
Un día decidió pasar a la acción y atacó el castillo. La princesa no opuso resistencia pues sabía desde el principio que ella no era rival para un caballero y su dragón.
El caballero la mató y, a continuación, bajó a las mazmorras a rescatar a su querida mascota.
Desde aquel día el dragón y el caballero viven felices en el castillo que, gracias a los tesoros que el dragón tenía escondidos, ya no está en ruinas. Ahora el caballero es el rey de ese pueblo y su escudo de armas es un dragón con las alas extendidas, en señal de libertad, surcando el cielo.
CRÍTICA: Sweeney Todd, el barbero diabólico de la calle Fleet.
La última película de Tim Burton está protagonizada por su mujer, Elena Bonhan Carter y Johnny Depp también aparecen personajes como Alan Rickman y Timothy Spall.
Esta película se sale del estilo de Tim Burton pues es un musical aunque los personajes son tan extravagantes como en todas sus películas.
LA PELÍCULA:
La película comienza con el regreso a Londres del barbero Benjamín Barker bajo el nombre de Sweeney Todd.
Fue expulsado de Londres bajo falsas acusaciones, por el juez Turpin. Barker regresa al cabo de 15 años con ganas de venganza.
Se instala en su antigua barbería y allí conoce a la señora Lovett, una mujer que se dedica a hacer empanadillas de carne que nadie come. Ella le ayudará en su venganza contra el Juez que lo había expulsado de Londres porque estaba enamorado de la mujer de Barker y quería quedarse con ella y con su hija. Pero la mujer se suicidó tomando veneno y Turpin adoptó a la niña.
Barker descubre que tiene competencia, otro barbero que descubre que Sweeney Todd es, en realidad, Benjamín Barker y lo amenaza con contar que ha regresado a Londres.
Barker lo mata cortándole la garganta pero no sabe qué hacer con el cuerpo y la Señora Lovett decide hacer con él empanadillas de carne para que su negocio suba. Así van degollando a todos los hombres que van a la barbería a afeitarse y con ellos hacen empanadas. Todo les va bien pues ambos negocios van aumentando. Pero el reto de Barker es que algún día aparezca por su barbería el juez Turpin para así poder concluir con su venganza. ¿Conseguirá Barker lo que se propone? Si queréis averiguarlo tendréis que ir al cine a ver esta fabulosa película.
Esta película se sale del estilo de Tim Burton pues es un musical aunque los personajes son tan extravagantes como en todas sus películas.
LA PELÍCULA:
La película comienza con el regreso a Londres del barbero Benjamín Barker bajo el nombre de Sweeney Todd.
Fue expulsado de Londres bajo falsas acusaciones, por el juez Turpin. Barker regresa al cabo de 15 años con ganas de venganza.
Se instala en su antigua barbería y allí conoce a la señora Lovett, una mujer que se dedica a hacer empanadillas de carne que nadie come. Ella le ayudará en su venganza contra el Juez que lo había expulsado de Londres porque estaba enamorado de la mujer de Barker y quería quedarse con ella y con su hija. Pero la mujer se suicidó tomando veneno y Turpin adoptó a la niña.
Barker descubre que tiene competencia, otro barbero que descubre que Sweeney Todd es, en realidad, Benjamín Barker y lo amenaza con contar que ha regresado a Londres.
Barker lo mata cortándole la garganta pero no sabe qué hacer con el cuerpo y la Señora Lovett decide hacer con él empanadillas de carne para que su negocio suba. Así van degollando a todos los hombres que van a la barbería a afeitarse y con ellos hacen empanadas. Todo les va bien pues ambos negocios van aumentando. Pero el reto de Barker es que algún día aparezca por su barbería el juez Turpin para así poder concluir con su venganza. ¿Conseguirá Barker lo que se propone? Si queréis averiguarlo tendréis que ir al cine a ver esta fabulosa película.
viernes, 15 de febrero de 2008
El infierno
Todo el mundo sabe que las “almas” nobles van al Cielo, las “almas” no tan nobles, con pecados o no creyentes van directamente al Infierno y se convierten en “condenados”.
No tanta gente conoce el Purgatorio, lugar al que van las “almas” que han cometido algún pecado en vida y están ahí para limpiar su alma y ascender al cielo.
Pero de estos tres sitios conocidos por tanta gente, voy a hablar de uno en especial, El Infierno, pero daré mi propia versión.
Los “condenados” que, en lugar de ascender al cielo, descienden al infierno, piensan que su existencia ahí será un verdadero sufrimiento, dicho de otra manera, “sufrirán un verdadero infierno”. Pero, en mi versión de este lugar, este sufrimiento no será tan malo.
No negaré que los castigos que te impone Satanás no sean malos, pues lo son, pero a quien le importa un poco de dolor y calor cuando estás en el lugar, para mi, ideal.
Según lo que todo el mundo dice y sabe al cielo solo vas cuando eres verdaderamente noble y mi pregunta es ¿Quién es enteramente noble? Según esta versión, el cielo debe de estar vacío y el purgatorio y el infierno llenos, pues ¿Quién no ha cometido alguna vez un pecado?, por pequeño que fuera.
Por eso opino que, con todo, donde mejor se está es en el infierno pues es donde más “almas” debe de haber.
Entonces ¿Para qué ir al cielo?, ¿Merece la pena toda una vida perfecta para luego estar en el cielo con cuatro “almas” más, haciendo siempre lo mismo, por toda la eternidad? No, en el infierno, en cambio, puedes hacer en vida lo que te de la gana y luego en el infierno trabajar duro y achicharrarte pero viendo que todas las “almas” de tus amigos hacen lo mismo y sin la necesidad de tener que hacerlo todo perfecto sin cometer ni un pecado.
Creo que llegará un día en que el infierno está tan abarrotado que no haya el suficiente espacio para todos los castigos y entonces los “condenados” empezarán a disfrutar de su estancia en este cálido lugar y harán sus propias fiestas sin la necesidad de tener que estar en el cielo o en el paraíso. En el cielo, por el contrario, llegará un momento en que las pocas “almas” se aburran y empiecen a enfadarse y a cansarse y se revelen contra Dios y San Pedro para que las dejen bajar al infierno a divertirse con todos los “condenados” que se lo estarán pasando, con perdón, de puta madre, Por eso dejarán el cielo aún más vacío que antes y con el infierno cada vez más lleno.
Esto es lo que opino del cielo y del infierno.
No tanta gente conoce el Purgatorio, lugar al que van las “almas” que han cometido algún pecado en vida y están ahí para limpiar su alma y ascender al cielo.
Pero de estos tres sitios conocidos por tanta gente, voy a hablar de uno en especial, El Infierno, pero daré mi propia versión.
Los “condenados” que, en lugar de ascender al cielo, descienden al infierno, piensan que su existencia ahí será un verdadero sufrimiento, dicho de otra manera, “sufrirán un verdadero infierno”. Pero, en mi versión de este lugar, este sufrimiento no será tan malo.
No negaré que los castigos que te impone Satanás no sean malos, pues lo son, pero a quien le importa un poco de dolor y calor cuando estás en el lugar, para mi, ideal.
Según lo que todo el mundo dice y sabe al cielo solo vas cuando eres verdaderamente noble y mi pregunta es ¿Quién es enteramente noble? Según esta versión, el cielo debe de estar vacío y el purgatorio y el infierno llenos, pues ¿Quién no ha cometido alguna vez un pecado?, por pequeño que fuera.
Por eso opino que, con todo, donde mejor se está es en el infierno pues es donde más “almas” debe de haber.
Entonces ¿Para qué ir al cielo?, ¿Merece la pena toda una vida perfecta para luego estar en el cielo con cuatro “almas” más, haciendo siempre lo mismo, por toda la eternidad? No, en el infierno, en cambio, puedes hacer en vida lo que te de la gana y luego en el infierno trabajar duro y achicharrarte pero viendo que todas las “almas” de tus amigos hacen lo mismo y sin la necesidad de tener que hacerlo todo perfecto sin cometer ni un pecado.
Creo que llegará un día en que el infierno está tan abarrotado que no haya el suficiente espacio para todos los castigos y entonces los “condenados” empezarán a disfrutar de su estancia en este cálido lugar y harán sus propias fiestas sin la necesidad de tener que estar en el cielo o en el paraíso. En el cielo, por el contrario, llegará un momento en que las pocas “almas” se aburran y empiecen a enfadarse y a cansarse y se revelen contra Dios y San Pedro para que las dejen bajar al infierno a divertirse con todos los “condenados” que se lo estarán pasando, con perdón, de puta madre, Por eso dejarán el cielo aún más vacío que antes y con el infierno cada vez más lleno.
Esto es lo que opino del cielo y del infierno.
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