viernes, 23 de noviembre de 2007

Relato largo

Esta historia ocurrió una tarde de verano de hace ya diez años. Estábamos en el parque con mi abuela. Mi hermana me tiraba de la manga de la camisa para que la acompañara a los columpios.
Yo le propuse echar una carrera y ella aceptó. Enseguida empezó a correr. Como vio que yo no la adelantaba miró para atrás, buscándome con la mirada. Yo vi que tenía una farola justo enfrente. Grité para prevenirla pero ya era demasiado tarde y mi hermana se dio de bruces con la farola.
Enseguida llegó mi abuela y la cogió en brazos.
Nos llevó al hospital más cercano y allí le dieron unos cuantos puntos en la frente a mi hermana y le pusieron un esparadrapo que casa abultaba más que ella.
Cuando nos pasó a todos el susto, empezamos a meternos con ella preguntándole por qué no se había apartado la dichosa farola de su camino.
Aún hoy en día nos metemos con ella a causa de la farola…

1 comentario:

saturnino dijo...

No sé si me gusta más la versión larga o la corta. Las dos están muy bien.
El ritmo es parecido al del anterior, solo que un poco más lento (no mucho más).